El fragmento posee su propia agencia, tanto reflexiva como arbitraria: delimita las instancias y las fugas del lenguaje, al tiempo que descubre su propio vac’o. Carlos Alexander Cancio transita a travŽs del contexto postcolonial y globalizado del lacerante presente puertorrique–o para intentar atrapar y apalabrar el fragmento. Aqu’ asistimos a un meticuloso y riguroso an‡lisis de los par‡metros construidos por una realidad fractal que irradia de la pulsi—n y el espejo de ese mismo fragmento.
RenŽ Rodr’guez Ram’rez, escritor y profesor