No leas este relato escrito basado en una compilaci—n de grabaciones encontradas sobre un barco a la deriva continental; vuelve a la p‡gina anterior. Mejor, cierra el libro donde lo hayas encontrado o no tendr‡s marcha atr‡s. Esto cautiva y te har‡ esclavo de sus palabras, y m‡s tarde se apoderar‡ de tus pensamientos. Aunque creo que eso ya lo sabes y probablemente sea el comienzo de tu fin cognitivo. Advierto pues, que es una historia cautivante ocurrida en otro tiempo alternativo al nuestro dentro de las infinitas probabilidades que las diferentes realidades alternativas puedan acoger. Me he acostado miles de veces pensando en lo mismo, pensando en mil modos distintos para no volverla a leer. Espero que no permitas que tus pensamientos se vuelvan contra ti pues esta historia no cuenta toda la verdad.
No es cierta. No existe el planeta donde ocurre. Todo es imaginaci—n, nada sucedi—, olv’dalo todo y ve a leer otra cosa. Por favor, hazme caso. Ve la televisi—n, ella al menos te har‡ feliz.