A HŽctor Efra’n Rojas PŽrez, hijo de Efra’n Domisol Rojas Ataija y nieto de HŽctor Faustino Rojas Goyoneche, ÒEl PatorroÓ porque sin su ayuda no se hubiera podido escribir este libro. Con la misma piuranidad.
A mi abuela, Mar’a Rumalda Ni–o Guayama, quien hac’a de la cocina un arte y a su hermana Rosario Ni–o, Trovadora piuranaÓ, quien, guitarra en mano, llegaba a los andinos pueblos de la sierra piurana a visitar a sus familiares.