La noche que sus caminos se cruzan, el aire desprende estrellas de humo, las bolas de disco brillan m‡s que el sol mismo y los colores se ven m‡s vibrantes que nunca. Ambos son dos universos distintos, que colisionan listos para unificarse al ritmo de la iluminada pista de baile y en contra de cualquier pronostico o ley, encuentran libertad.