Amar y amarnos. Perdonar y perdonarnos. Liberar y abrazar los miedos y la oscuridad. Sentir nuestra propia luz, la luz de todas las personas, y la luz de la vida con todo lo que la conforma. Recordar y crear la magia y la belleza de vivir. Aceptar, confiar y accionar, venga lo que venga. Porque, venga lo que venga, estamos vivos.