En este libro se concentra un torbellino de emociones que saltan por los aires en los momentos m‡s inesperados. Unos sentimientos desbocados que arrasan las entra–as cuando la noche se acerca y, la cama, espera vac’a, ausente, solitaria. El fr’o recala en el rostro y en el coraz—n y las s‡banas se asustan al sentir las gŽlidas carnes solitarias y casi sin pulso. Casi sin sangre. Un latir de soledad se escucha en cada verso.