Esta historia pretende mostrar que la Pen’nsula IbŽrica fue romanizada, es decir que recibi— la milenaria cultura de Roma, y consigui— entonces la unidad identitaria por medio de la lengua y la cultura de Roma.
El signo de la unidad nos queda en el nombre Hispania, que emplearon los romanos, y ha venido a ser Espa–a. La conquista y romanizaci—n dur— seis siglos, durante los cuales se fueron imponiendo las instituciones, el arte y la lengua de Roma, sin renunciar a la cultura de los pueblos iberos y celtas. DespuŽs llegaron nuevos pueblos que, aunque conquistaron el Imperio romano, incluida Hispania, aceptaron tambiŽn el meollo de su cultura, instituciones y derecho, y fundaron diversos reinos.
La modernidad siempre estuvo hecha de tradici—n y asunci—n de formas nuevas. Esto es lo que pretende demostrar este libro con el estudio y la descripci—n de los diversos aspectos de la historia, el arte y la cultura, de las instituciones y la vida social y pol’tica en la misma Roma y en Hispania, su hija predilecta.