Muchos olvidan que los grandes Maestros del Pasado; eran hombres, con defectos Ð much’simos Ð y virtudes.
Otros quieren o buscan olvidar en tiempos modernos, que los Maestros, estuvieron vinculados a organizaciones espirituales y religiosas, importantes semillas en la evoluci—n de sus Artes, y que sin ellas, por mucho que quieran vender, o ense–ar... pierden su esencia, no siendo la idea original del Maestro que recibi— tal revelaci—n.
Es normal, las organizaciones herederas de las ense–anzas, no quieren en esta Žpoca moderna, descubrir las profundas ra’ces espirituales tan vinculadas a algunas SECTAS ESOTƒRICAS (en JAPîN, una secta es una escuela de ense–anza, y no tiene la connotaci—n peyorativa que pueda existir en OCCIDENTE).