DespuŽs de dos mil a–os de Cristianismo, en los œltimos tiempos se multiplican las deserciones de tal modo que muchos se preguntan cu‡l es el futuro de la religi—n cristiana.
Probablemente el problema reside en haber substituido el mensaje de Jesœs con estatutos de instituciones y pr‡cticas cultuales.
Aqu’ presentamos un an‡lisis de lo que consideramos que debe ser replanteado, para que ese mensaje de Jesœs vuelva a resplandecer.
En el fondo, no es diferente de lo que el papa Francisco nos est‡ mostrando.