Advertencia:
Esta no es una apolog’a a la mediocridad ni al conformismo.
Aunque no parezca, este libro es bastante serio!
Usted y yo sufrimos del mismo problema: por dedicarnos a hacer lo que los dem‡s consideran correcto y conseguir su aprobaci—n, hemos dejado a un lado nuestros propios intereses. Hace rato dejamos de vivir nuestra propia vida para vivir la que nos piden los dem‡s, somos esclavos del quŽ dir‡n, y en ese af‡n por darle gusto a todo el mundo dejamos de d‡rnoslo a nosotros mismos.
ÁBasta! en este libro, le comparto una filosof’a para vivir bien de una buena vez: practicar el sabio arte del Importaculismo. Pero atenci—n, que este no consiste en convertirse en un completo despreocupado, m‡s bien, es una invitaci—n a reconocer lo que es realmente importante y volver a centrar su atenci—n sobre la persona a quien m‡s importancia deber’a prestarle en este mundo: ÁUsted Mismo!
La raz—n de la vida es sencilla: Darse gusto a uno mismo.
H‡gase Importaculista, seguro me lo agradecer‡.