'La andarina' (1940) es un artificio costumbrista, en el que opta por un planteamiento policiaco. Tras presentarnos a Xuaca, arquetipo de sabidur’a aldeana, pero benefactora de la aristocracia, con su animadversi—n hacia su yerno, y ciega ante los problemas familiares, nos plantea un oscuro episodio de un asesinato ocurrido en el seno de aquella casa. PŽrdida la batalla del costumbrismo, se aferra a una ligera pincelada poŽtica: los hombres como las golondrinas. Cuando regresa Pancho, Xuaca le entrega la administraci—n de la familia. Telva y Man’n tienen varios hijos: Carmina, Le—nides, con un marido emigrante y su hijo Sind’n, y Josel’n, poco antes de irse a la ciudad. Y sacrifica el personaje de Man’n, deriv‡ndolo en un personaje negativo, v’ctima de la estafa, e introduce largos gags polisŽmicos, jugando con la palabra cabo, hijuela o pollo, finalizando con unas sentencias costumbristas. Hay una fuga de una mujer casada, un timo y un suicidio. En fin, la calidad literaria es sacrificada por la anŽcdota.