La democracia como gobierno es un sistema ideal con todo lo que esta afirmaci—n implica y con peculiar Žnfasis en la œltima palabra "ideal". Como ideal, muy pocas veces en la historia pudo ser realizada y ello -adem‡s- en muy pocos y focalizados lugares del mundo. Durante la mayor parte de la historia y en la mayor parte de los pa’ses del planeta, la democracia como gobierno fue y es una utop’a (sobre el "ser‡", obviamente nada podemos anticipar). Hoy por hoy, resulta sumamente complicado y casi imposible encontrar democracias plenas en el mundo.
Lo mejor que se puede decir de la democracia lo ha dicho -a nuestro juicio- el profesor Ludwig von Mises, cuando la caracteriz— -palabras m‡s, palabras menos- como un buen sistema de elecci—n de gobiernos. Nosotros compartimos, claro est‡, esa definici—n de Ludwig von Mises, que Ðnos parece- marca muy bien la diferencia entre un sistema de gobierno (lo que la democracia no es) y un sistema de elecci—n de gobiernos (lo que la democracia s’, es).