La Gloria del Se–or en nosotros
M‡s de 45 a–os como nueva creaci—n crec’ pensando que aunque era uno de los reyes del Rey, NO ten’a corona aœn; y que la recibir’a cuando el Se–or apareciera por segunda vez, pero mientras tanto estar’a guardada para aquellos 'que am‡bamos Su venida'.
1 Corintios 9:25
Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.
2 Timoteo 4:8 ... la corona de justicia..., Santiago 1:12 ... la corona de vida..., 1 Pedro 5:4 ... la corona incorruptible de gloria...
Esta corona incorruptible de justicia, de vida y de gloria estaba en mi futuro incierto. Pero las Escrituras nos muestran c—mo ser’a la venida del Rey en el d’a del Se–or en juicio contra el Israel infiel del Antiguo Testamento que ocurri— cuando ƒl lo dijo:
Mateo 16:27, 24:34
16:27 Porque el Hijo del Hombre vendr‡ en la gloria de Su Padre con sus ‡ngeles, y entonces pagar‡ a cada uno conforme a sus obras... 24:34 De cierto os digo, que no pasar‡ esta generaci—n hasta que todo esto acontezca.
Tito 2:13 (LBLA)
13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestaci—n de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesœs,
Su segunda venida tambiŽn ocurri— como ƒl lo dijo que vendr’a, 'en la gloria de Su Padre'. ÀSer‡ este el motivo por el cual Su Iglesia falla hoy en tomar todo lo que le pertenece en Cristo?