Hay que estar un poco "p'all‡" para, en plena Guerra Civil espa–ola, tratar de llevar carne de la zona nacional sublevada a la zona republicana, o lo que es lo mismo, del Badajoz arrasado por los nacionales, al Madrid en manos de la Repœblica y sitiado por el ejŽrcito de Franco. Si, adem‡s, resulta que esa carne est‡ aœn vivita y coleando, pues la misi—n se antoja harto dif’cil y sumamente complicada. Pero es lo que hay. Nuestros "protas" all‡ que se lanzan a tan surrealista como peligrosa misi—n. (Libro en proceso de redacci—n. No comprar todav’a).