El tema de los sobrevivientes de viejas familias no es nuevo en la literatura chilena, pero en esta novela el cerco de la locura se traslada a Concepci—n y sus
contornos rurales, all’ transcurre la desgarrada
existencia de CŽsar Enrique, su protagonista.
Con una escritura que no rehœye materiales fant‡sticos, Mihovilovich hurga en los ancestros e instala al protagonista en el centro del desamparo, enfrentando el mundo en medio de padecimientos y derrotas, como si todo estuviera determinado desde siempre y cada paso fuera otra enajenaci—n.
A pesar que la obra pareciera ser un desierto de la
esperanza, en ese juego exorcista y liberador, est‡ la
clave de la redenci—n que, como escribe S‡bato, se alcanza en el tormento del esp’ritu y de la carne.
En la obra, Mihovilovich rescata a sus personajes de
la obnubilaci—n y los delirios, en un desesperado af‡n
de trascender -tras la anŽcdota encubierta- una realidad cotidiana.