Hace dos mil a–os que el mundo vio c—mo se revel— la Palabra. Pero a travŽs de esos dos mil a–os, muchos de los que dijeron haberla aceptado, se esforzaron por disimularla y envolverla con las enga–ifas de su palabrer’o.
Hace dos mil a–os que el mundo vio c—mo se revel— la Palabra. Pero a travŽs de esos dos mil a–os, muchos de los que dijeron haberla aceptado, se esforzaron por disimularla y envolverla con las enga–ifas de su palabrer’o.