Nueva edici—n de las Escrituras Sagradas en espa–ol, con muchos conocimientos que ayudan al lector a estudiar y comprender el mensaje. Los nombres originales hebreos del Padre Eterno Yahweh y el nombre hebreo de su hijo Yahshua se usan aqu’ en vez de los sustitutos griegos que fueron agregados en las traducciones de la Reina Valera.