Este relato del martirio de San Lorenzo recoge una antiqu’sima tradici—n sobre este santo espa–ol del siglo III. Lorenzo, nacido probablemente en Huesca, fue nombrado primer di‡cono de Roma por el papa Sixto II y encargado del cuidado de los pobres. Durante la cruel persecuci—n desatada por el emperador Valeriano, Lorenzo fue horriblemente torturado por negarse a adorar a los dioses paganos.
Las escenas del martirio, la valent’a de Lorenzo fundamentada en su confianza en Dios, el amor de los dem‡s cristianos y la crueldad de los perseguidores han inspirado a un sinnœmero de artistas y a los cat—licos de todas las Žpocas.