Fueron centenares las republicanas que en los albores del siglo XX se dedicaron a erradicar la miseria, la desigualdad, la servidumbre y el analfabetismo en la mujer.
No puedo menos que detallar que muchas de ellas jam‡s volvieron del exilio; unas murieron asesinadas en los campos de concentraci—n alemanes como Mauthausen o Ravensbruck y las que se quedaron acabaron en prisiones espa–olas ultrajadas o fusiladas.
Otras permanecieron el resto de sus vidas como fantasmas ap‡tridas sin poder regresar hacia aquella Espa–a por la que sangraron dentro y fuera de sus entra–as.