Este libro sobre el artista hispano-cubano Felipe Alarc—n Echenique es un relato sobre la fuerza de la imagen, una imagen que ya ha madurado y se ha convertido en una fuente que mana inconteniblemente, gravitando sobre el arte espa–ol y cubano de los siglos XX y XXI. Incluso espacios y superficies en su obra se le quedan cortos, ha de ligarlos uno tras otro. El origen del mundo tiene su encuentro con Žl, aprovechando sus capacidades prodigiosas de captaci—n y ensue–o, y Žl atesora la pasi—n para darle vida, al mismo tiempo que en su tributo fecundiza en el an‡lisis de sus formas y coloraciones, de sus rasgos, esencias y luminosidades.