A la historia pas— como la viuda de ching, como la mujer
detr‡s de un gran hombre. En realidad atr‡s de esa mujer
hubo 70.000 hombres que segu’an sus ordenes enfrentando
las flotas armadas de tres imperios. De ni–a crecida en los burdeles de lujo de las costas del sur de la China a capitana del mayor escuadr—n de piratas que ha existido, su historiamezcla la fragancia de las flores y el rumor de la seda con el olor a p—lvora y la sangre.