Humanizarnos solo nos conduce a una sola cosa: La Fraternidad sin
diferencias de credo, religi—n, raza, sexo, etc.. Y el acercamiento
propicio que este despertar global conlleva se reconoce en el derecho
internacional como Derechos Humanos. De los cuales el elemento
principal que viene a gozar de personalidad jur’dica no es una
religi—n ni una Žlite cualquiera que esta sea. Sino LA HUMANIDAD.
La globalizaci—n nos lleva a una constituci—n mundial, donde el
factor primordial no son las monarqu’as y l’neas teocr‡ticas sino mas
bien la democracia mundial. De todas maneras la conciliaci—n entre
pueblo y lo sagrado es fundamental, solo que el derecho divino se
practica de forma abstracta si queremos que los derechos humanos
establezcan una elevaci—n espiritual de manera funcional.
Por esto esta obra consta de alrededor de 172 art’culos para
humanizar a los pueblos cient’fica, jur’dica y m’sticamente.