y poseemos nom‡s la mente vac’a del horizonte
s’labas pneum‡ticas! bailadoras go-go!
no me digas nada m‡s porque me faltan orejas
esto aqu’ es blanco y eso otro es blanco
y puesto en cima del volc‡n Popocatepetl
el blanco es aœn m‡s blanco que blanco
respiraci—n de diez mil elefantes!
El gran vato norteamericano ArgŸelles aqu’ nos escribe en una de sus dos lenguas maternas, el espa–ol, y es una revelaci—n. - John M. Bennett