Una ni–a siempre molestaba a su mam‡ con la famosa pregunta, ÒÀquŽ vamos a cenar?Ó. Su mam‡ le dec’a: ÒComemos lo que hayÓ, hasta que un d’a finalmente le dio a su hija la respuesta a esa comida tan rica. Sin embargo, cuando su maestra le pidi— a la ni–a que compartiera su comida favorita y le dio la respuesta que le dijo su mam‡, toda la clase se ri—. Sigue este divertido y vergonzoso viaje en el que una ni–a aprende que no importa lo que tengas, siempre debes estar agradecido por ello.