Te hace entrega hoy de esta Baraja de quince naipes de gŽlata luz la sombra del micifuz que lee, que se ha asomado un instante a tu vera desde su pedestal en medio del firmamento y te ha sorprendido jugando con Vinagrito, el lejano pr’ncipe de papel de los Basurales de La Habana, al borde del camposanto.
Aqu’ te trae estos versos, que ha grabado en el dorso de estos quince naipes de gŽlata luz. Uno detr‡s de otro, desempolvados y con las puntas de los bigotes y de las cejas salpicadas de polvos que resplandecen, desfilar‡n estos poemas del viejo Musga–o, que antes se llamaba ZarigŸeya y tambiŽn Coraz—n del Se–or T. S. Eliot, ante tus ojos.
Quiz‡ al cabo de esta prodigiosa revista felina, de esta maravillosa procesi—n, de estos quince so–ados maœllos, aprendas, ni–o lector, c—mo se trata a un gato.