Tomando como escenario su ciudad natal: La Habana Vieja, el autor a travez de todos los cuentos y/o relatos, narrados en tercera persona somete a los lectores a una mirada implacable de la realidad que d’a a d’a enfrenta el hombre citadino comœn, o Òde a pieÓ como se dice en Cuba. Realidad que ejemplifica utilizando diversos personajes: hombres y mujeres, que a pesar de complementarlos con atisbos de ficci—n en su cotidianidad, y usando en ocasiones esa iron’a y jocosidad que caracteriza su narrativa, no dejan de parecer reales, tanto en s’ mismos como en su manera de proyectarse socialmente.