Lilith se rebela ante su primer esposo Ad‡n, quien representaba el surgimiento del estamento patriarcal, pero tambiŽn se rebela ante Dios, quien en este caso representa el poder del Estado. Lilith nunca pidi— someter a Ad‡n bajo su dominio. Ella s—lo quer’a igualdad. Con toda la rigurosidad del tŽrmino igualdad, lejos de las trabas naturales que conducen al sometimiento humano por encima de la voluntad de los sometidos, pero con toda la fuerza moral y marcialidad del que se niega a ser sometido y se rebela.