Cuando "Lo que no puede ser, es", toda voz habla desde el sufrimiento. Si exceptuamos lo humoroso de su car‡cter hiperb—lico -la reprobable gracia del c’nico- el protagonista de esta novela vive sumido en pensamientos oscuros que dificultan cualquier interacci—n positiva con el mundo. As’, las relaciones con su padre, hermanos y algunas otras pocas personas que aœn lo tratan, nacen envenenadas por un car‡cter incapaz de cultivar, y cuidar, la amistad o el amor.
Este antihŽroe por antonomasia va cerrando tras de s’ todas las puertas que le ofrecen una salida a sus miedos y odios, hasta que en un momento dado, cuando ya ha sido capaz de truncar cualquier esperanza qued‡ndose solo, su actitud se le revela como una farsa, una opereta autocomplaciente a la que querr‡- despuŽs de algunos episodios traum‡ticos y con la ayuda del paisaje de la tierra en la que vive- ponerle fin.