Sin el empleo de la palabra fe y con un gran soporte b’blico, cient’fico, hist—rico y l—gico; el autor da respuesta a preguntas tales como ÀPor quŽ siendo Dios solo amor, permite el mal y el sufrimiento? ÀPodemos probar la resurrecci—n de Jesœs? ÀEl cuerpo y la sangre de Jesœs est‡n realmente presentes en la eucarist’a? ÀC—mo conciliar los grandes descubrimientos cient’ficos con las ense–anzas religiosas? ÀC—mo se form— la Biblia? ÀPor quŽ la Iglesia no vende sus riquezas y se las reparte a los pobres? ÀLa teor’a de la evoluci—n es contraria a las ense–anzas de la Iglesia? etc., en un lenguaje ameno y sencillo apto para todo pœblico, dentro del marco de la moral y ense–anzas de la Iglesia Cat—lica Apost—lica Romana.