La nutrici—n es una de esas disciplinas sobre la que la mayor’a creemos saber lo indispensable.
Locura y sabidur’a nutricionales no s—lo pone un poco de orden en las locuras terapŽuticas y alimenticias que cometemos, sino que nos da soluciones para evitar los errores en nuestra dieta. La verdadera ecolog’a empieza en cuidar nuestro propio organismo y lo importante es ser conscientes de que al cuidar la alimentaci—n, cuidamos nuestra salud y, por tanto, prevenimos la enfermedad.
El poder terapŽutico de los alimentos debe estar en correspondencia con nuestras caracter’sticas fisiol—gicas y energŽticas propias, que reflejan no solo nuestro terreno biol—gico, sino tambiŽn nuestras peculiaridades m‡s ’ntimas. Por eso debemos entender quienes somos para saber que podemos comerÉ
As’ que, para quedarse en forma, ÁUn gramo de conocimiento vale siempre m‡s que un kilo de tratamiento!