Quise en esta ocasi—n compilar la experiencia de diferentes casos cl’nicos y sumar reflexiones personales respecto de la educaci—n y la inclusi—n, como conceptos tan frecuentemente usados por los discursos pol’ticos correctos en LatinoamŽrica y que mucho distan en la pr‡ctica, de velar por al menos una de las premisas, promesas, prometidas. Identificar ante todo que detr‡s de la condici—n existe una persona con deseos, motivaciones y enorme posibilidad de desarrollo.