FARFUROLA se puede tratar de cualquier pueblo que os pod‡is imaginar.
Solo est‡ en vuestra imaginaci—n, pero existe en la mente de todos aquellos que
por una vez en la vida sienten que dentro de cada uno hay algo que nos hace
volar hac’a destinos insospechados donde la fantas’a se hace realidad alguna vez
y donde el amor y la amistad se escriben con letras grandes.
Siendo as’, es muy f‡cil pensar que ellos saben que nosotros existimos y
que en algœn lugar de nuestra imaginaci—n nos quieren tanto que somos parte
de ellos. Su ternura solo es comparable a su felicidad y la buscan como nosotros.
Cuando est‡n dormidos, sue–an que al levantarse todo va a ser diferente al d’a
anterior.
Duermen juntos y no se preocupan de si roncan o no. Solo piensan en
sentir el calor de unos con otros para sentir que est‡n unidos.
En los bosques de Farfurola no hay lugar para el aburrimiento y todos admiran
sus ‡rboles, sus plantas, su olor... SU VIDA.