Podemos imaginar los doce signos zodiacales como doce baœles de un artista de teatro ambulante, cajones que contienen todo lo necesario para realizar la Opera Prima de cada uno de nosotros. Los doce signos zodiacales sirven para saber que tendemos a adoptar patrones de comportamiento que no s—lo dependen de la genŽtica y de la influencia de la educaci—n recibida de padres y educadores. Los patrones de conducta no obedecen exclusivamente a la cultura en que nos desarrollamos o la religi—n que profesamos, tambiŽn existen patrones de conducta astral que nos afectan de manera Òespecial.Ó