Pasar por la vida sin haber engrosado la piel. Desnudarse hasta quedar con ella de seda transparente.
La piel como envoltura. La piel como frontera. La piel como mapa de doble cara, que separa de forma permeable dos mundos. Cada poro como un tœnel que los comunica. Y un camino que los recorre.
La mirada limpia para mirar fuera. La mirada honesta para mirar dentro.
La piel que vibra como eco del coraz—n, de las entra–as, de la raz—n.
Tocar, descubrir, atreverse....sentir.
Acariciar los sentidos.Sin m‡s.