"Hab’a llegado, pues, el momento crucial en la evoluci—n de la Creaci—n: por un lado, en el mundo f’sico, se hallaba el animal desarrollado al m‡ximo que deb’a ceder el cuerpo terrenal como recept‡culo para el futuro ser humano; por el otro, en el mundo etŽreo, se encontraba el alma humana, desarrollada, esperando la oportunidad de unirse con el recept‡culo f’sico para dar as’, a todo lo material, un impulso m‡s amplio hacia la espiritualidad. Al efectuarse el acto generador entre la pareja m‡s noble de esos animales altamente desarrollados, al momento de la encarnaci—n no surgi—, como hab’a sucedido hasta entonces, un alma animal, sino que permaneci— encarnada el alma humana que estaba preparada para eso y que tra’a en s’ la inmortal centella espiritual."
Abdruschin - "EN LA LUZ DE LA VERDAD"