Los poemas de Manuel Garc’a Verdecia son esas piedras pulidas que iluminan como fogatas, con fervor, con magia, nuestra orfandad y nuestra necesidad; para decirlo en sus palabras, nuestra Òtozuda insistenciaÓ. La luz sobre la piedra nos ejemplifica nuestro peque–o paso por esta tierra cruel y venturosa, llena de maravillas pero tambiŽn de imprecisi—n, de precariedad. Manuel Garc’a Verdecia, este Odiseo contempor‡neo, nos recuerda que el poema es, ante todo, experiencia humana hecha lenguaje.