Si toda buena literatura es en definitiva autobiogr‡fica, segœn la concepci—n de Jorge Luis Borges, este poemario de Rosal’a de la Soledad, configura un v’vido ejemplo en su erupci—n de aguas del alma en la t’pica navegaci—n poŽtica entre Eros y Z‡natos, el amor y la muerte, los desamores, la plenitud y el vac’o. Ese equ’voco de felicidad e infelicidad que encarna el amor al mismo tiempo y que cada uno de esos estados provoca un torbellino de sentimientos.