Manola, una chica con un pecho m‡s que notable, es el objeto de atenci—n y obsesi—n de una serie de personajes m‡s o menos chiflados: el narrador (un corrector literario), su amigo Antonio (propietario del bar Gutenberg), el anciano psiquiatra Adolfo PŽrez (vecino del primero) y otra fauna de informantes, cotillas y desocupados. Cada uno a su manera, todos tratan de conseguir su objetivo y de saciar sus curiosidad. En la loca carrera unos renuncian a sus principios, otros llegan al delito, a ocultar su personalidad en Internet para seducir a Manola, e incluso a liarse con InŽs, su mejor amiga.
Pero Manola, consciente de su influjo, dirige su propia vida apoy‡ndose en todo aquel dispuesto a convertirse en un pelda–o. El primero tiene nombre y apellidos. El segundo lo encuentra en la presentaci—n, cuajada de famosos, de un espantoso libro corregido por el narrador: ÒAutobiograf’a de un gatoÓ.