Me llamo Manuel pero todos me llaman Manolo el del Bar, un poco despectivamente para no reconocer que soy empresario porque les jode. Como empresario, ayudo a levantar Espa–a creando empleo y no como la mayor’a de los trabajadores que solo ponen la mano para cobrar a fin de mes. Soy un caballero espa–ol de derechas, como debe ser, y en este libro quiero relatar la parte de mi vida en la que consegu’ convertirme en el gran empresario que soy a pesar de las muchas dificultades que me pusieron los progres.