La protagonista de esta historia es una chica que tiene una discapacidad. Vive con su familia. Desde ni–a, tras a–os, nota su mejor’a en su rehabilitaci—n y en su calidad, hace vida como las dem‡s personas, independiente y aut—noma con su silla de motor, realiza trabajos voluntarios gracias a la asociaci—n y se une a otra asociaci—n como voluntaria. Tiene su vida y los sentimientos son como los de las dem‡s personas. Todos somos personas con alguna discapacidad o sin ella. Quiero que sep‡is que las personas tambiŽn tenemos sentimientos, alegr’as, penas, ilusiones. Queremos que nos traten como una m‡s en la sociedad. No queremos que nos ofrezcan caramelos o sus besos a las personas que no conocemos de nada. Se los damos, los sentimientos, de amor y de cari–o, simplemente nos salen muy adentro de alma.