En abril de 1514, el Adelantado Diego Vel‡zquez perpetuaba en tinta uno de los sucesos m‡s trascendentales relacionados con la historia de la ciudad cubana de Matanzas, la muerte de espa–oles a manos de los nativos en la bah’a conocida como Guanima. Esta fatal contingencia determin— la imposici—n del nombre de Matanzas a la bah’a, desapareciendo para siempre el top—nimo aborigen y dando nombre a una ciudad que ser’a fundada casi 200 a–os despuŽs. La Carta de Relaci—n de Vel‡zquez, hasta ahora la fuente primaria m‡s antigua que aborda el asunto, ha sido el principal pilar de un an‡lisis y reevaluaci—n profundos donde se presenta una visi—n particular de la supuesta matanza, considerando y cotejando la informaci—n con otros textos posteriores. En un terreno donde la distancia temporal y la influencia humana han jugado su papel, resulta dif’cil consolidar, categ—ricamente, las ideas tradicionales o las novedosas. El principal prop—sito de este texto es poner en consideraci—n del lector esta nueva perspectiva de nuestra historia pr’stina, con la ilusi—n en que este constituya solamente un punto y seguido en los intentos de desenredar la enmara–ada madeja de la historia de esa fascinante ciudad que lleva por nombre Matanzas.