MçS enga–os, MçS miseria, MçS sonrojos, MçS robos a mano alzada y MçS carcajadas para hacerles frente.
En esta segunda entrega de ÇBienvenido a menosÈ, la clase pol’tica, los ÇculturetasÈ, los cantama–anas y nuestras propias frustraciones y contradicciones vuelven a quedar expuestos al fr’o raso de un humor sangrante que acabar‡ dando abrigo al estupor que nos gobierna.