Esta primera parte relata los recuerdos de infancia y juventud de Antonio Gonz‡lez Sangil. Hijo de Manuel Gonz‡lez Castellanos, condenado a muerte durante la dictadura, Antonio fue tambiŽn militante del partido comunista. Huy— en 1958 a Praga donde, seis a–os m‡s tarde, llegar’an su esposa y su hijo para reunirse con Žl en el exilio.