Para entender al hombre del siglo XXI, no se deber‡ seleccionar como modelo a un pa’s desarrollado con menos del 20%% de la humanidad; pero tampoco a una naci—n marginada. Deber‡ buscar un lugar donde los flujos modernos y antiguos se encuentren, donde los avances tecnol—gicos se enfrenten con carencias ancestrales,las experiencias hist—ricas y culturales se aglutinen, donde convivan agricultores primitivos y ejecutivos burs‡tiles. Este trabajo est‡ dividido en dos partes. La primera esboza los or’genes de la civilizaci—n occidental y su implantaci—n en MŽxico a lo largo de su historia: desde el mundo prehisp‡nico hasta la finales del siglo XX, todo ello en forma desmistificada e iconoclasta. La segunda parte analiza las vivencias de aquellas generaciones posteriores a la Segunda Guerra Mundial: los posnucleares. Esta œltima intenta condensar las corrientes filos—ficas, econ—micas, pol’ticas y sociales producto de la evoluci—n cient’fica y tecnol—gica de nuestros d’as.