Raquel tiene una singular capacidad para transmitir con sencillez los temas m‡s dif’ciles o dolorosos y, a la par, un envidiable sentido del humor que refleja agudamente los peque–os eventos de nuestro absurdo cotidiano.
La sinceridad de sus poes’as conmueve precisamente porque desconoce la grandilocuencia y transmite sus sentimientos de manera limpia, como una confesi—n dicha en voz baja.