MUJERES DE LA BIBLIA
Tal como Dios lo dispuso, los hombres siempre han tomado el liderazgo en la escena del mundo. Han gobernado, han legislado, han forjado la historia. Las mujeres en su honorable lugar secundario, cumplieron su destino dando a luz y criando a futuros reyes y comandantes, legisladores y forjadores de historia. Ellas amalgamaron estrechamente sus vidas con la de los hombres a quienes pertenecieron como compa–eras matrimoniales. Siguieron hasta la muerte como una sombra correspondiente a la imagen de sus esposos y se ubicaron junto a ellos en las galer’as de la historia. Por eso, al o’r el nombre de Abraham se espera o’r el de Sara; al nombrar a Isaac, el nombre de Rebeca surge junto al suyo...