El comportamiento, la curiosidad y las dudas que tiene la juventud acerca de la sexualidad, constituyen uno de los momentos m‡s dif’ciles y desafiantes de la paternidad. Sin embargo, estas oportunidades invitan a tener importantes conversaciones en familia en las que se pueden compartir valores personales, creencias, e informaci—n apropiada para su edad.
No hay mejor lugar como el hogarÉpara la educaci—n sexual ofrece una gu’a sencilla y pr‡ctica para llevar a cabo charlas bajo un ambiente de seguridad, comodidad y el humor de los expertos de Planned Parenthood of Southwestern Oregon.