Si por algo es conocido san Josemar’a es por ser tenido como el santo de lo ordinario o, lo que es lo mismo, por un cristiano que supo darse cuenta de que en lo peque–o de cada d’a, de cada comportamiento, est‡ sembrada la semilla de la santidad.
Esta Novena se dedica,pues, al llamado Santo de lo ordinario y a su relaci—n directa con el devenir de fe cada uno de los hijos de Dios Creador y Todopoderoso.