Escribir estas memorias ha sido la œltima gran aventura de mi vida, una aventura que me ocup— varios a–os, y me ha llevado a pasearme por algunos de los senderos recorridos en mis 75 abriles durante los cuales el destino puso en mi camino bellas e interesantes experiencias y personas maravillosas, ‡ngeles que me ayudaron a salir adelante en los diferentes proyectos y actividades en los cuales me vi involucrada.
DespuŽs de ensayar muchos t’tulos encontrŽ Žste que me pareci— bastante significativo: PAISAJES DE MI VIDA, porque me he convencido de que cuando se pretende escribir el relato de la propia existencia s—lo se encuentran una serie de cuadros, de im‡genes, de momentos que uno trata de revivir a travŽs de la escritura d‡ndoles forma, colorido y armon’a. El tiempo vivido no es el tiempo recordado, ni tampoco es el tiempo de la escritura.