Estas palabras transcriptas que siguen fueron dichas en diferentes Zendos, Dojos, diferentes Sanghas en diferentes puntos y territorios de este planeta y mundo.Todas sucedieron en el ‡mbito de Sesshin, esos intensivos de atenci—n, silencio y pasi—n que son uno de los Corazones de la practica Zen genuina. Recuerdo agradecido al Koko-An Zendo de Honolulu, donde la mayor’a de estas palabras brotaron Va mi agradecimiento profundo a ese Zendo y Dojo, a esas Sanghas y estudiantes Zen, a los p‡jaros, lluvias, vientos que contribuyeron a que el que esto escribe no estuviera presente y as’ el Dharma, eso espero, se expresara a travŽs de este cuerpo, esta voz y este coraz—n. Este libro esta dedicado a la memoria y inspiraci—n de Nyogen Senzaki, y a Robert Gyo_Un Aitken Roshi, mi Maestro, amigo y compa–ero, y a Taizan Maezumi Roshi, cuyo aliento esta presente en estas palabras.
Augusto Gen_Un Alcalde